La noche del 1 de marzo quedó marcada en la memoria colectiva cuando Shakira tomó el escenario instalado en el Zócalo capitalino y transformó el corazón de la Ciudad de México en un espectáculo multitudinario. Desde horas antes, miles de personas ocuparon cada espacio disponible de la plancha, confirmando la expectativa que generó el anuncio del concierto gratuito
Con una producción de gran formato, pantallas gigantes y un repertorio que recorrió distintas etapas de su carrera, la cantante colombiana ofreció un show cargado de energía, coreografías y momentos emotivos. El público respondió con luces de celulares y coros masivos que acompañaron cada éxito, creando una atmósfera que trascendió el evento musical y se convirtió en un fenómeno social
El concierto no solo significó un reencuentro con sus seguidores en uno de los escenarios más emblemáticos del país, también reafirmó el peso que tiene México dentro de su trayectoria. La magnitud del evento la coloca entre los espectáculos gratuitos más relevantes realizados en la capital en los últimos años
