Nicole Kidman y Keith Urban pusieron fin oficialmente a su matrimonio tras llegar a un acuerdo de divorcio. La actriz y el cantante de música country presentaron los términos ante un tribunal el martes 6 de enero, apenas tres meses después de que la ganadora del Oscar solicitara formalmente la separación, alegando diferencias irreconciliables.
De acuerdo con documentos judiciales obtenidos por medios internacionales, la expareja acordó renunciar a cualquier derecho de manutención, tanto conyugal como relacionada con sus hijos. Asimismo, cada uno asumirá de manera independiente el pago de sus honorarios y gastos legales.
Nicole Kidman y Keith Urban acordaron que todos los bienes, incluidas inversiones, cuentas bancarias, mobiliario del hogar, electrodomésticos, vehículos y artículos personales, se dividirán de mutuo acuerdo, y que cada uno conservará aquellos que se encuentren actualmente en su posesión.
Además, renunciaron a cualquier reclamación por pensión alimenticia o manutención conyugal, y asumirán de manera individual el pago de sus honorarios y gastos legales.
De acuerdo con el plan de crianza establecido para sus hijas, Faith, de 15 años, y Sunday, de 17, Kidman y Keith Urban deben “comportarse entre sí y con cada niña de manera de proporcionar una relación amorosa, estable, consistente y enriquecedora con la niña a pesar de que están divorciados”.
“No hablarán mal el uno del otro ni de los miembros de la familia del otro progenitor”, establece el acuerdo. “Animarán a cada hijo a seguir queriendo al otro progenitor y a sentirse cómodo en ambas familias”.
