A casi dos décadas de la tragedia que enlutó al regional mexicano, surge una revelación que ha paralizado las redes sociales y cambia todo lo que creíamos saber sobre el asesinato de Valentín Elizalde.
Un exmiembro del grupo criminal Los Zetas ha roto el silencio, confirmando que la muerte del “Gallo de Oro” no fue una casualidad, sino una ejecución directa por desobedecer una advertencia letal.
En una explosiva entrevista con el podcastero GAFE423, un sujeto que trabajó para “El Hummer” (Raúl Hernández Barrón, uno de los fundadores de Los Zetas) reveló la verdad tras la masacre en Reynosa. Según el testimonio, el cantante recibió una instrucción clara antes de su presentación: tenía estrictamente prohibido cantar “A mis enemigos” en ese territorio, debido a que la letra era considerada una provocación y una apología al Cártel de Sinaloa.
Sin embargo, en un acto que muchos califican hoy de imprudencia o valentía extrema, Elizalde no solo ignoró la amenaza, sino que lanzó un desafío abierto. El exescolta asegura que el intérprete cantó el polémico tema tres veces durante el concierto: al principio, a la mitad y al cierre del show. Esta acción fue interpretada como una ofensa personal para el comandante local. “No entendió, no hizo lo que se le pidió… se mandó la orden a la operativa para que lo cazaran”, sentenció el informante.
