En las últimas horas, el nombre de Ruby Rose se ha convertido en tendencia en las redes sociales, esto luego de que la actriz asegurara que fue agredida sexualmente por Katy Perry hace más de 20 años.
Las declaraciones de Rose no solo han dividido las reacciones de los usuarios, también reactivó el interés sobre una figura que, desde llegada a Hollywood, ha estado ligada a la polémica.
Originaria de Australia, la actriz ganó fama gracias a su participación en la serie “Orange is the new black” de Netflix, donde dio vida a Stella Carlin.
Desde entonces llamó la atención por su imagen andrógina, su estilo despreocupado y su discurso a favor de la diversidad y los derechos humanos, lo que la convirtió en un ícono de la comunidad LGBT+.
Sin embargo, antes de debutar como actriz, Rose inició en el mundo del espectáculo en 2007, cuando ganó un concurso para convertirse en VJ de MTV Australia.
Desde ahí construyó una imagen cercana a la audiencia joven, al hablar abiertamente de temas como salud mental, acoso escolar y diversidad sexual, apoyándose en su propia experiencia.
Pero su trayectoria no se sostuvo únicamente desde ese lugar. Su rostro comenzó a ser popular en cintas de grandes franquicias como “Resident Evil” y “Megalodón”, donde compartió créditos con Jason Statham; además de “John Wick 2”, protagonizada por Keanu Reeves.
En la pantalla chica ha participado en series de renombre, entre las que destecan “Arrow”, “The flash”, “Supergirl” y “The batwoman”, en la que obtuvo el protagónico.
