La cantante Pink reveló esta semana que se sometió a una cirugía de cuello después de años de presentaciones de alto impacto. El desgaste físico fue consecuencia directa de una carrera donde el cuerpo también canta: acrobacias aéreas, coreografías intensas y giras que parecen maratones emocionales.
Aunque la intervención médica la obligó a tomar una pausa, la artista dejó claro que su regreso está programado para la primavera de 2026. Lo que más sorprendió al público no fue la cirugía, sino su honestidad al hablar del costo físico del espectáculo. En un momento donde muchos artistas venden perfección, Pink recordó que la resistencia también se rompe.
Fans inundaron redes con mensajes de apoyo y videos recordando sus mejores momentos en vivo. La conversación giró hacia un tema más profundo: ¿cuánto exigimos a los artistas en nombre del show? La cantante respondió sin decirlo: todo, hasta que el cuerpo dice basta.
