El cantante y compositor argentino Noel Schajris, integrante del exitoso dúo Sin Bandera, continúa reinventando la manera de acercarse a su público. Convencido de que la música debe regresar a las manos de quienes la crean, el artista presentó una iniciativa que busca ofrecer experiencias más cercanas y personales con sus seguidores.
Durante una reciente charla con medios, Schajris expresó su preocupación por el modelo actual de las plataformas digitales. Aunque reconoció que son una gran herramienta para promocionar la música, aseguró que no representan una fuente de ingresos suficiente para la mayoría de los artistas y compositores.
El intérprete de éxitos como Kilómetros y Que lloro señaló que, desde hace décadas, muchos músicos han enfrentado contratos desventajosos y situaciones de abuso dentro de la industria. Por ello, considera fundamental que los creadores recuperen el control de sus obras y encuentren nuevas formas de conectar directamente con su audiencia.
Como parte de esa visión, Noel lanzó la dinámica “Ven a volar conmigo”, un concurso mediante el cual algunos de sus seguidores podrán convivir con él a bordo de un vuelo privado. La experiencia incluirá música, conversaciones y un encuentro mucho más íntimo que un tradicional saludo después de un concierto.
Para participar, los fans deberán adquirir su más reciente producción discográfica, con la posibilidad de ganar diferentes tipos de convivencias. El cantante explicó que la idea nació junto a un amigo dedicado a la aviación privada, con el objetivo de ofrecer un regalo único a quienes han apoyado su carrera durante tantos años.
Además, Schajris destacó que una canción representa el trabajo de muchas personas, desde compositores y productores hasta músicos e ingenieros de audio, y lamentó que ese esfuerzo muchas veces pase desapercibido en las plataformas digitales.
Con esta propuesta, Noel Schajris reafirma su compromiso de valorar la música como una expresión artística y fortalecer el vínculo con sus seguidores, demostrando que la cercanía y las experiencias personales también pueden formar parte del futuro de la industria musical.
