Como ya es tradición, los Grammy no solo se vivieron en televisión, sino también en redes sociales, donde cada actuación, discurso, look y reacción se convirtió en contenido viral en tiempo real. Desde los performances de Lady Gaga y Sabrina Carpenter hasta los discursos de Billie Eilish y Bad Bunny, la ceremonia dominó tendencias globales durante horas.
Plataformas como TikTok, X e Instagram se llenaron de clips, memes, edits y reacciones que multiplicaron el alcance del evento, llevando los momentos más icónicos a nuevas audiencias que quizá no estaban viendo la transmisión en vivo. La conversación digital se convirtió en una extensión natural de la gala, amplificando su impacto cultural.
Este fenómeno reafirma que los Grammy ya no son solo una premiación, sino un evento multiplataforma que se vive simultáneamente en escenarios físicos y virtuales, consolidando su lugar como uno de los espectáculos más relevantes del entretenimiento global.
