Kenia Os está viviendo una nueva etapa en su carrera y, esta vez, no solo frente a los micrófonos.
La cantante mexicana debuta en el mundo del doblaje con la película animada La isla olvidada, donde presta su voz a Raissa, una joven que se enfrenta a un mundo lleno de criaturas mágicas y que, en medio de una aventura, también tendrá que descubrir quién es realmente.
Pero detrás de este personaje, Kenia encontró algo con lo que se siente especialmente identificada: el miedo a no encajar.
Antes de convertirse en una de las artistas más populares de México, Kenia comenzó compartiendo videos en YouTube sobre belleza, estilo de vida y su día a día. Aquella versión más espontánea de ella misma también estuvo expuesta a críticas, comentarios y cuestionamientos sobre su personalidad.
Con los años, reconoce que llegó a contener algunas partes de sí misma para evitar las opiniones de los demás.
Sin embargo, ahora asegura que está aprendiendo a dejar atrás ese miedo.
Kenia se define como una persona rara, extrovertida y diferente, y asegura que precisamente esas características son las que la hacen ser ella misma. Por eso, una de sus nuevas filosofías es muy clara: no tenerle miedo al “cringe”.
Para la cantante, sentirse incómodo o pensar que algo de nuestra personalidad puede resultar extraño no debería ser una razón para esconderse.
Y esa idea también está presente en La isla olvidada, donde su personaje debe enfrentarse a decisiones que ponen en juego sus recuerdos y todo aquello que forma parte de su identidad.
La cinta también aborda el valor de la amistad. Raissa está acompañada por Jo, su mejor amiga, interpretada por Esmeralda Soto. Para Kenia, una verdadera amistad también significa tener personas capaces de decirnos la verdad, incluso cuando estamos cometiendo errores.
La película llegará a las salas de cine el próximo 16 de septiembre, y para Kenia representa algo más que su primer trabajo de doblaje: es también una oportunidad para reencontrarse con aquella joven que comenzó haciendo videos en internet y que no tenía miedo de mostrarse tal como era.
Hoy, con millones de seguidores y una carrera consolidada, Kenia Os parece tenerlo cada vez más claro: no se trata de encajar en un molde, sino de atreverse a ser uno mismo.
