Kathy Griffin vuelve a generar titulares tras responder públicamente a un comediante que la acusó de actitudes condescendientes durante un evento privado. La actriz y comediante no dudó en defenderse, calificando las declaraciones como exageradas y motivadas por la búsqueda de atención mediática.
La polémica surgió luego de que se difundiera una versión de los hechos que, según Griffin, distorsiona completamente lo ocurrido. En su respuesta, dejó claro que no permitirá que se construyan narrativas falsas alrededor de su nombre, especialmente cuando se trata de su trayectoria y reputación dentro del gremio.
Este nuevo enfrentamiento reabre el debate sobre los egos, las tensiones y los conflictos internos que existen en el mundo de la comedia, un espacio donde la línea entre la crítica, el humor y el ataque personal suele ser muy delgada.
Mientras algunos colegas han salido en su defensa, otros consideran que el intercambio de declaraciones solo alimenta una polémica innecesaria. Lo cierto es que Griffin, fiel a su estilo directo, ha dejado claro que no piensa guardar silencio cuando se siente atacada.
