La fiebre por Karol G está más fuerte que nunca, y su regreso a México ya está dando mucho de qué hablar… especialmente por el precio de los boletos.
La cantante colombiana llegará a la Ciudad de México el próximo 13 de noviembre de 2026, como parte de su gira internacional “Viajando por el Mundo Tropitour”, con un esperado concierto en el Estadio GNP Seguros.
Pero más allá del show, lo que ha sorprendido a fans y usuarios en redes sociales son los costos para verla en vivo.
De acuerdo con los precios oficiales, las entradas van desde aproximadamente 1,200 pesos en zonas más económicas, hasta alcanzar los 35 mil 979 pesos en los paquetes VIP más exclusivos.
Estos paquetes premium incluyen beneficios especiales como acceso preferencial, souvenirs, zonas exclusivas e incluso experiencias más cercanas al escenario, lo que ha elevado considerablemente el costo de la experiencia.
Entre las zonas disponibles se encuentran General A, General B, gradas divididas por colores y los llamados “Pits”, que colocan a los fans prácticamente frente a la artista. En este último caso, los precios pueden superar los 12 mil pesos, mientras que las experiencias VIP son las que disparan el precio hasta cifras que han generado debate.
En redes sociales, las reacciones no se han hecho esperar: mientras algunos fans aseguran que vale la pena pagar por ver a “La Bichota” en vivo, otros consideran que los costos son excesivos, comparándolos incluso con conciertos internacionales de gran escala.
Lo cierto es que la expectativa es altísima. La gira de Karol G es una de las más ambiciosas de su carrera y llega tras el éxito global de su música, consolidándola como una de las figuras más importantes del género urbano a nivel mundial.
Además de la fecha en la capital, la artista también se presentará en Monterrey unos días antes, confirmando que México es una parada clave dentro de su tour.
Así que si quieres cantar “Tusa”, “Provenza” o “200 Copas” en vivo, será mejor que vayas preparando el bolsillo… porque ver a Karol G en primera fila podría costarte lo mismo que unas vacaciones.
