Karely Ruiz, una de las figuras digitales más polémicas y seguidas de México, regresó al centro de la conversación esta semana después de protagonizar un intercambio de indirectas con otra creadora de contenido que la acusó de “copiarle estilo” y aprovecharse de tendencias que ella inició. La discusión comenzó con un comentario aparentemente inocente en un en vivo, pero escaló rápidamente conforme ambas fueron respondiéndose a través de historias y publicaciones que dejaron ver un fuerte desacuerdo detrás de cámaras.
Las redes, como era de esperarse, encendieron la polémica. Fanáticos de ambas creadoras iniciaron una guerra de comentarios defendiendo a su favorita, mientras otros aprovecharon para señalar la rivalidad entre influencers como un fenómeno que ya es parte del entretenimiento digital. Karely, conocida por su carácter directo, respondió con mensajes en los que dejó claro que ella no necesita imitar a nadie porque su éxito “habla solo”, comentario que provocó aún más reacciones. La contraparte, por su lado, aseguró que tiene pruebas de que la regiomontana ha replicado ideas de contenido y que no era la primera vez que sucedía.
Este tipo de enfrentamientos se han vuelto más comunes en el mundo del espectáculo digital, donde la presión por mantenerse vigente y generar atención es constante. Sin embargo, el caso de Karely siempre se amplifica debido a su enorme alcance y la velocidad con la que cualquier comentario suyo se viraliza. Hasta el momento, ninguna de las dos ha dado señales de querer poner fin al conflicto, lo que mantiene el tema como uno de los más discutidos en la semana. Mientras tanto, marcas y productores de eventos siguen observando con atención, pues las polémicas pueden afectar —o elevar— su valor comercial.
