En argentina han retomado el expediente contra Gloria Trevi, Sergio Andrade y María Raquenel Portillo, centrándose en delitos que no prescriben por su gravedad. Surge tras una denuncia formal de Liliana Regueiro, quien acusa haber sido víctima de una red de trata de personas y explotación laboral durante la estadía del grupo en el país sudamericano en los años 90.
A diferencia de los juicios de principios de los 2000 en México y Brasil, esta investigación se enfoca en la trata de personas por captación de menores con fines de explotación, red trasnacional se investiga cómo operaba el grupo para mover a las jóvenes entre fronteras y esclavitud ya que menciona hubo maltrato físico y psicológico bajo un sistema de control total ejercido por Andrade.
En el caso de la cantante Trevi, aunque fue absuelta en México en 2004, este nuevo proceso en Argentina es independiente y podría derivar en órdenes de comparecencia internacional.
Para María Raquenel su situación es ambivalente; mientras ella se presenta como víctima y testigo en su podcast, la justicia argentina la mantiene bajo investigación como presunta colaboradora en la captación de jóvenes.
Sin embargo, para Sergio Andrade continúa siendo el principal señalado como el cerebro detrás de la estructura criminal.
Por otro lado, el país argentino ha solicitado la colaboración de la Interpol y de las autoridades mexicanas para acceder a expedientes antiguos y testimonios actuales, buscando que este caso no quede en la impunidad bajo el argumento de “cosa juzgada”.
Por lo que antes se manejó como un “escándalo de espectáculos”, hoy es tratado por Argentina como un crimen de lesa humanidad, lo que complica seriamente la estrategia legal de los acusados como el caso de Gloria Trevi. Hasta la cantante no ha hecho comentarios con respecto al tema.
