George Clooney volvió a hablar con franqueza sobre su participación en Batman y Robin, una película que, pese a las expectativas, terminó siendo duramente criticada. El actor reconoció que aquel proyecto no fue el mejor acierto profesional y que aún hoy lo recuerda con cierta incomodidad.
Clooney ha explicado que el rodaje estuvo lleno de retos, desde el incómodo traje hasta decisiones creativas que no conectaron con el público. Con el paso del tiempo, aprendió a ver esa experiencia como una lección que influyó en su forma de elegir futuros papeles.
Lejos de renegar por completo de su pasado, el actor ha demostrado que asumir errores también forma parte del crecimiento, ganándose el respeto del público por su honestidad y sentido del humor.
