El rock también sabe hablar de amor. Alex Lora y su esposa, Chela Lora, sorprendieron a miles de seguidores al renovar sus votos matrimoniales durante el concierto con el que El Tri celebró sus 58 años de trayectoria en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México.
Frente a más de 15 mil asistentes, la pareja conmemoró sus 46 años de matrimonio con una emotiva ceremonia que se llevó a cabo sobre el escenario. Un altar, un coro y la presencia del Monseñor Diego Monroy dieron un toque muy especial a este momento que unió el espíritu del rock con una celebración de amor.
Chela apareció luciendo un vestido blanco, mientras Alex dejó por unos minutos su tradicional imagen rockera para vestir un atuendo blanco con detalles de la Virgen de Guadalupe. Ambos intercambiaron nuevamente sus anillos y leyeron votos en los que agradecieron los años compartidos y reafirmaron su compromiso de seguir juntos.
Tras sellar la ceremonia con un beso, la pareja interpretó una canción inédita compuesta especialmente para la ocasión, cuyo mensaje habla de cómo su historia de amor ha mantenido vivo el espíritu del rock and roll. Sin embargo, algunos problemas técnicos impidieron que parte del público pudiera escucharla con claridad.
La noche también estuvo llena de música y grandes invitados. El Tri recorrió los éxitos que han marcado casi seis décadas de carrera, acompañado por artistas como Ojitos de Huevo y Aczino, en una celebración que reafirmó el lugar de la banda como una de las más representativas del rock mexicano.
Alex y Chela Lora se casaron en 1980 y son considerados una de las parejas más sólidas del espectáculo nacional. Su historia comenzó años antes y, desde entonces, Chela ha sido una pieza fundamental tanto en la vida personal como en la carrera del cantante.
Con esta inesperada ceremonia, la pareja demostró que, después de más de cuatro décadas de matrimonio, el amor sigue siendo el mejor compañero del rock and roll. Sin duda, un momento inolvidable para los miles de fanáticos que fueron testigos de una celebración donde la música y el amor compartieron el mismo escenario.
