El día que millones de fanáticos esperaban por fin llegó y Bad Bunny se convirtió en el protagonista absoluto del Medio Tiempo del Super Bowl 2026. El artista puertorriqueño, reconocido con el Grammy a Mejor Álbum del Año, tomó el escenario del evento deportivo más importante del planeta y lo transformó en una explosión de música, ritmo y espectáculo que capturó la atención global desde el primer segundo.
Rodeada de total hermetismo hasta el momento de su inicio, la presentación del Conejo Malo sorprendió por su energía arrolladora, su poderosa producción visual y una ejecución impecable que mantuvo al público de pie. Con una puesta en escena vibrante y un ambiente de fiesta total, el show logró unir a los asistentes en el estadio y a los espectadores en casa en una experiencia inolvidable que rápidamente comenzó a dominar las conversaciones en redes sociales.
Desde el escenario del Super Bowl LX, Bad Bunny no solo entregó un espectáculo memorable, sino que también marcó un momento histórico para la música latina en uno de los escaparates más importantes del entretenimiento mundial. Su actuación confirmó su estatus como fenómeno global y dejó claro que su impacto trasciende géneros, fronteras y generaciones, consolidándose como uno de los artistas más influyentes de esta era.
