Tras el éxito del Ring Royale, Poncho de Nigris podría enfrentar pérdidas millonarias que pondrían en riesgo la rentabilidad del evento pese a su alta audiencia.
El Ring Royale se posicionó como uno de los eventos más comentados del año, con una audiencia cercana a los 7 millones de espectadores en distintas plataformas. El impacto fue tal que ya se habla de una posible segunda edición para 2027.
Sin embargo, detrás del éxito mediático, han surgido versiones sobre las consecuencias económicas que podría enfrentar Poncho de Nigris, organizador del evento.
De acuerdo con reportes difundidos por el creador de contenido conocido como Rocko, el evento habría incurrido en un error clave: la transmisión sin control de derechos musicales.
Durante el show participaron varios artistas, incluyendo intérpretes de música en vivo, lo que implicó el uso de canciones protegidas por derechos de autor.
El señalamiento principal apunta a que no se habría gestionado correctamente la censura o licencia de la música, lo que derivó en reclamaciones por parte de una disquera.
Según estas versiones, las reclamaciones podrían haber provocado que las ganancias generadas por la transmisión fueran retenidas o redirigidas.
El señalamiento principal apunta a que no se habría gestionado correctamente la censura o licencia de la música, lo que derivó en reclamaciones por parte de una disquera.
Según estas versiones, las reclamaciones podrían haber provocado que las ganancias generadas por la transmisión fueran retenidas o redirigidas.
