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“Soy orgullosamente egresada de la BUAP, de la Escuela de Lenguas (LEMO)”

Al recordar sus orígenes, la doctora Brandl menciona que su historia con la BUAP inició en la Facultad de Ciencias de la Computación, pues tenía un interés especial por el lenguaje de programación y aunque le gustó la carrera, decidió postularse de nuevo a la Facultad de Lenguas en la carrera de Enseñanza del Inglés.

“Desde la primera clase entendí que eso era lo que quería y tuve clases muy buenas, como Adquisición de segundas lenguas, que es lo que ahora hago o sociolingüística, así que estudiar en la BUAP me llevó a lo que profesionalmente soy ahora. Como egresada me postulé para ser profesora en la Universidad Gardner-Webb y después de un año estudié la maestría en la Universidad Estatal de Florida, en Tallahassee, un proceso que fue difícil y competido, por eso creo que si no hubiera tenido bases sólidas en el idioma inglés, que adquirí en la BUAP, pues honestamente no lo hubiera logrado”.

La doctora Anel Brandl cursó un posgrado en Literatura Latinoamericana y otro en Lingüística y Adquisición de Segundas Lenguas, en específico del español, así como su doctorado en la misma área, en la Universidad Estatal de Florida, donde labora desde hace 22 años, pero ahora con un propósito que impacta no sólo en las dificultades que enfrentan los estudiantes de habla hispana en un sistema educativo estadounidense, sino en los servicios que pueden brindar a la comunidad migrante gracias a su bilingüismo.

Sin duda, los estudiantes de habla hispana que están en un sistema educativo estadounidense se enfrentan a diversos sesgos, entre ellos, el rechazo al español, la reducción o nulo apoyo económico, las nuevas políticas de gobierno, así como la falta de orientación y seguimiento a sus procesos educativos, todo esto se refleja en los números, pues del total de alumnos hispanos que ingresan a la universidad, sólo 50 por ciento logra graduarse de una licenciatura.

Ante este escenario, programas como Voces Unidas representa un esfuerzo que redignifica el uso de tu propia lengua, como un derecho, y a la vez, como una medida de resistencia ante quienes buscan invisibilizar a una comunidad que también es parte de ese país.