Real Madrid dejó escapar dos puntos que pueden costar una Liga. Empató 1-1 ante Girona en el Santiago Bernabéu por la fecha 31 de LaLiga 2025/2026, en un resultado que sabe a derrota por contexto, por sensaciones… y por lo que viene.
El arranque fue eléctrico. El Madrid avisó primero con Kylian Mbappé, que llegó a empujarla tras un gran pase de Brahim Díaz, pero el gol fue anulado por fuera de juego. La respuesta de Girona fue inmediata: Claudio Echeverri filtró un pase quirúrgico para Azzedine Ounahi, que sacó un remate potente, pero se topó con una intervención brillante de Andriy Lunin.
El equipo blanco tenía el control, pero no la precisión. En el 21, Brahim volvió a romper líneas con un centro medido que encontró a Jude Bellingham, aunque su desvío se fue rozando el palo.
El segundo tiempo, los de Arbeola parecían inclinar la balanza. Federico Valverde sacó un derechazo desde lejos que no parecía letal, pero Paulo Gazzaniga tuvo una floja respuesta y terminó en gol. Era el 1-0 y el Bernabéu respiraba.
Además, no fue un tanto más: fue el noveno de la temporada para el uruguayo, que vive un momento encendido con siete goles en sus últimos siete partidos. Un mediocampista con alma de delantero en un Madrid que necesita goles… pero también certezas.
Cuando el Madrid parecía acomodarse, llegó el mazazo. En el 60, Thomas Lemar encaró de derecha hacia el centro y sacó un zurdazo espectacular, imposible para Lunin. Golazo. Silencio en el Bernabéu. 1-1.
A partir de ahí, el equipo de Álvaro Arbeloa se desdibujó. Nervioso, impreciso, acelerado. Girona, con personalidad y orden.
