¡Noche de pesadilla y tropiezo para los caporales en Zapopan! Los Charros de Jalisco vivieron una muy complicada doble cartelera frente a los Guerreros de Oaxaca y terminaron cediendo la serie en el Estadio Panamericano, tras caer con dolorosas pizarras de once por cinco y catorce por ocho.
La doble jornada, primera de la campaña para los albiazules, marcó el debut en la Liga Mexicana de Béisbol de los jóvenes lanzadores Tadeo Sánchez y Mauricio Ramírez, quienes saltaron a la lomita como abridores. Sin embargo, pagaron el derecho de piso; ambos batallaron con el control y trabajaron apenas un episodio antes de entregar la estafeta al bullpen. La tribu bélica no tuvo piedad, castigó temprano al pitcheo tapatío y con tres cuadrangulares en el primer juego emparejó la serie. Para el segundo de la noche, los visitantes repitieron la dosis con un rally de siete carreras en la mismísima primera entrada que puso las cosas cuesta arriba para los dirigidos por Benjamín Gil.
A pesar de los pesados marcadores, la ofensiva de Jalisco intentó sacar las garras. Mateo Gil siguió encendido conectando un triple y un doble productor, mientras que Kyle “El Ajo” Garlick mantuvo el ritmo con el madero al volar la barda en el juego nocturno para llegar a trece jonrones en la campaña. Otro punto a destacar fue la presentación del experimentado derecho Manny Barreda, quien debutó con la franela albiazul relevando por espacio de tres entradas y un tercio con buena nota.
Lamentablemente, los errores defensivos y los titubeos del pitcheo abridor terminaron inclinando la balanza en favor de Oaxaca.
Los Charros tendrán un respiro este jueves para sacudirse el polvo, porque a partir de este viernes doce de junio, el Estadio Panamericano arderá. Reciben nada más y nada menos que a los Diablos Rojos del México, en una serie con un ingrediente altamente explosivo, donde los de Jalisco buscarán con todo la revancha ante el club que les arrebató la Serie del Rey la temporada pasada. ¡Prohibido parpadear!
