En una noche de dramatismo puro, los Chicago Bears avanzaron a la ronda divisional de la NFL tras derrotar 31-27 a los Green Bay Packers. Comandados por un Caleb Williams que entró en ‘modo superhéroe’, Chicago borró una desventaja de 18 puntos para sellar el triunfo en los segundos finales del encuentro, dejando en el camino a su más acérrimo rival.
Los Packers dominaron ampliamente la primera mitad, yéndose al descanso con una cómoda ventaja de 21-3 gracias a tres pases de anotación. Sin embargo, el panorama cambió en el último cuarto; tras una serie de ajustes defensivos, los Bears reaccionaron con un touchdown terrestre y una conexión aérea que le dio la vuelta al marcador con menos de dos minutos por jugarse. La derrota de Green Bay se vio sentenciada por las fallas en los equipos especiales, errando un gol de campo crucial de 45 yardas y un punto extra que obligó a Love a buscar un touchdown desesperado en la última serie.
A pesar de los esfuerzos finales del mariscal de Green Bay, la defensiva de Chicago resistió en zona roja para asegurar una de las remontadas más memorables en la historia reciente de la rivalidad. Caleb Williams demostró por qué fue la primera selección global. Liderar una remontada de tal magnitud ante los Packers en playoffs consolida su estatus como el nuevo ídolo de la “Ciudad de los Vientos”.
