Las Finales de Conferencia de la NBA arrancaron con otra noche dramática. Por segunda jornada consecutiva, un duelo de playoffs necesitó tiempo extra para encontrar ganador y esta vez fueron los Knicks de Nueva York quienes se quedaron con el primer golpe en el Este tras derrotar 115-104 a los Cavaliers de Cleveland en el Madison Square Garden.
La gran figura volvió a ser Jalen Brunson.
El base neoyorquino comandó una remontada espectacular luego de anotar 38 puntos, incluyendo 15 únicamente en el último cuarto del tiempo regular, liderando a los Knicks después de encontrarse abajo hasta por 22 unidades cuando restaban menos de ocho minutos en el reloj.
Brunson volvió a cargar ofensivamente con el equipo en el momento más importante y silenció cualquier intento de Cleveland por llevarse el primer juego de la serie.
Mikal Bridges aportó 18 puntos, mientras Karl-Anthony Towns, Josh Hart y OG Anunoby terminaron con 13 unidades cada uno para una quinteta neoyorquina que terminó creciendo en intensidad conforme avanzó el encuentro.
Pese al desgaste físico tras disputar una serie de siete partidos en la ronda anterior, los Knicks encontraron energía suficiente para cambiar completamente el rumbo del juego en el cierre.
Cleveland había tomado control desde el segundo cuarto. Después de verse abajo por 11 puntos en el arranque, los Cavaliers reaccionaron, se fueron al descanso con ventaja y posteriormente dominaron gran parte de la segunda mitad, silenciando incluso al Madison Square Garden.
Sin embargo, el equipo visitante no logró resistir la presión final y terminó desplomándose en el momento más importante del partido.
Donovan Mitchell encabezó la ofensiva de Cleveland con 29 puntos, aunque nuevamente James Harden quedó a deber en un escenario de máxima exigencia.
“La Barba” terminó con apenas 15 unidades, nueve de ellas durante los primeros tres periodos, además de una pobre efectividad desde el perímetro al conectar solamente un triple en ocho intentos.
La falta de puntería terminó siendo uno de los principales problemas para los Cavaliers, que apenas acertaron 16 de sus 50 disparos de larga distancia.
La caída representa un golpe importante en lo anímico para Cleveland, no solo por dejar escapar una ventaja amplia, sino por la manera en que el equipo se derrumbó durante el tiempo extra, donde apenas logró anotar tres puntos.
Ahora, los Cavaliers estarán obligados a reaccionar rápidamente para evitar viajar a Nueva York con una desventaja mucho más complicada en la serie.
El segundo partido se disputará este jueves nuevamente en el Madison Square Garden.
