La UEFA ha desestimado la reclamación de Barcelona sobre el arbitraje en la derrota de la semana pasada en los cuartos de final de la Champions League ante Atlético de Madrid por considerarla “inadmisible”.
Barça presentó una queja formal ante el organismo rector del fútbol europeo alegando que se debería haber pitado penal cuando Marc Pubill tocó el balón con la mano después de que el portero, Juan Musso, pareciera reanudar el juego con un saque de puerta.
El Comité de Control, Ética y Disciplina (CEDB) de la UEFA ha revisado posteriormente los argumentos del conjunto Culé y ha decidido que no hay motivos para abrir un expediente.
“Tras el partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones de la UEFA entre Barcelona y Atlético, Barcelona presentó una protesta relacionada con una decisión arbitral”, se lee en un breve comunicado emitido el martes. “El Órgano de Control, Ética y Disciplina de la UEFA ha declarado inadmisible la reclamación”.
El entrenador de Barça, Hansi Flick, se mostró furioso tras el partido, que terminó con una victoria por 0-2 del cuadro Colchonero, al considerar que Pubill debería haber sido expulsado (ya había recibido una tarjeta amarilla) y que a su equipo se le debería haber concedido un penal.
