Guillermo Ochoa regresó a la actividad con la Selección Mexicana después de 561 días y lo hizo recibiendo una de las mayores ovaciones de la noche durante el triunfo de México por 1-0 ante Australia en el Rose Bowl de Pasadena.
El arquero ingresó para la segunda mitad en sustitución de Raúl Rangel y recibió el gafete de capitán de manos de Edson Álvarez. La afición mexicana presente en el estadio respondió con aplausos, cánticos y muestras de cariño para el guardameta que se perfila para disputar su sexta Copa del Mundo.
Además de la emotiva bienvenida, Ochoa respondió en la cancha con una destacada atajada que evitó el empate australiano y confirmó que sigue siendo una opción importante para Javier Aguirre de cara al Mundial 2026.
El último partido de Memo con la Selección había sido el 15 de noviembre de 2024 ante Honduras en la Nations League de Concacaf.
