Lo que parecía un camino pavimentado para los gigantes, se ha convertido en una selva estadística. La inesperada victoria de Italia 8 por 6 sobre Estados Unidos anoche en Houston no solo sacudió al Daikin Park, sino que dejó a México con una misión matemática de vida o muerte para este miércoles.
El escenario es este: Si Italia vence a México hoy, los europeos avanzan invictos y Estados Unidos pasa como segundo. México quedaría eliminado. Pero, si la novena de Benjamín Gil logra el triunfo, se activará el temido triple empate con un récord de 3 victorias y 1 derrota para los tres equipos.
Aquí es donde entra el TQB o Team Quality Balance. En el Clásico Mundial, el primer criterio de desempate no son las carreras anotadas, sino las permitidas. México tiene una ligera ventaja gracias a que solo permitió 5 ante los estadounidenses. Para asegurar el primer lugar del grupo, México necesita ganar y no permitir más de 5 carreras de la ofensiva italiana.
El drama es total para Estados Unidos. Los locales ya terminaron sus juegos y ahora dependen de que México pierda o de que, si México gana, Italia le anote al menos 5 carreras a los aztecas para poder desplazar a los europeos en el cociente. Es decir, Estados Unidos hoy es el fan número uno de Italia para avanzar.
Javier Assad será el encargado de abrir por México con una consigna clara: colgar ceros. Porque hoy en el diamante, cada carrera permitida podría ser el clavo en el ataúd o el boleto a la siguiente ronda. ¡Se juega el todo por el todo!
