El piloto mexicano Sergio Pérez terminó en la posición 16 en el Gran Premio de Australia, en lo que fue su debut con la escudería Cadillac Formula 1 Team.
La carrera fue complicada para el tapatío, quien enfrentó problemas técnicos y vibraciones en el monoplaza, además de perder parte del alerón delantero durante la competencia.
A pesar de las dificultades, Pérez logró completar la carrera y aportar información importante para el desarrollo del auto, algo clave para un equipo que debuta en la Fórmula 1.
Durante la prueba también protagonizó un intenso duelo en pista con Liam Lawson, maniobra que fue revisada por los comisarios pero finalmente considerada incidente de carrera.
Checo destacó que lo más positivo fue terminar la carrera y comenzar a entender el funcionamiento del nuevo auto.
Para Checo Pérez este resultado era esperado, porque Cadillac apenas está comenzando su proyecto en Fórmula 1. Lo importante fue terminar la carrera y empezar a recopilar información para mejorar el auto durante la temporada.