El regreso de Sergio “Checo” Pérez a México marca el inicio de una semana especial para el automovilismo nacional. Este martes, el piloto mexicano se presentó ante los medios de comunicación en Plaza Carso, en la Ciudad de México, previo al Gran Premio de México, donde vivirá una cita histórica al alcanzar las 300 carreras en la Fórmula 1, ahora como integrante de Cadillac.
Después de un año fuera de la parrilla, el tapatío vuelve a casa con una nueva motivación y el respaldo de la afición mexicana, que ha acompañado su trayectoria desde su debut en la máxima categoría en 2011. Esta nueva etapa representa también la oportunidad de aportar su experiencia al crecimiento de Cadillac, una escudería que trabaja para consolidarse en la categoría.
Pero más allá de los retos deportivos, Checo aprovechó este momento para reflexionar sobre el camino recorrido y los sacrificios que tuvo que hacer desde muy joven para cumplir su sueño de llegar a la Fórmula 1.
Al recordar sus primeros años en el automovilismo, el mexicano compartió qué le diría a su versión más joven: disfrutar mucho más cada etapa, incluso los momentos complicados, porque el tiempo pasa más rápido de lo que uno imagina.
“Yo más que nada le diría que dentro de todo disfrute más, que incluso disfrute de los malos momentos, porque todo pasa muy rápido y cuando te das cuenta ya estás al final de tu carrera y hay muchos momentos que me hubiera gustado disfrutar más”, expresó.
El piloto también reconoció que la exigencia y la competitividad del deporte muchas veces le impidieron dimensionar lo que estaba viviendo. Sin embargo, hoy mira hacia atrás con la satisfacción de haber llegado mucho más lejos de lo que soñaba cuando comenzó a competir en los karts.
Además, destacó la determinación que tuvo desde pequeño para perseguir sus objetivos, incluso cuando eso significó dejar México a los 15 años para continuar su formación en Alemania. Para Checo, esa hambre de triunfo y la disposición para enfrentar los desafíos son aprendizajes que van más allá de los resultados deportivos.
Así, en la antesala de una nueva participación frente a su gente, el mexicano no solamente se prepara para escribir otro capítulo en su historia dentro de la Fórmula 1, sino que también reconoce el valor de disfrutar el proceso, aprender de las dificultades y valorar cada paso del camino.

