En un partido de alta intensidad que terminó con victoria para los Phoenix Suns 123-114 sobre los Pelicans, la nota la dieron José Alvarado y Mark Williams al protagonizar una inaudita pelea. En el tercer cuarto, tras un lanzamiento al aro, Alvarado “se desconectó” y empujó a Williams, quien respondió con otro empujón por la espalda. El conflicto escaló rápidamente cuando el base de New Orleans (1.83 m) jaloneó el jersey del pívot (2.16 m) y le lanzó un derechazo a la quijada. El intercambio de puñetazos frente a la grada impactada obligó a compañeros y árbitros a intervenir para separar a los jugadores, quienes fueron expulsados de inmediato.
En lo deportivo, Devin Booker lideró a los Suns con 35 puntos y 8 asistencias, aprovechando un parcial clave en el último cuarto para sellar el triunfo ante unos Pelicans que, a pesar del esfuerzo de Zion Williamson y el rookie Derik Queen, no pudieron recuperarse del desastroso incidente de su base titular.
La NBA todavía no anuncia sanciones, pero se esperan multas y suspensiones ejemplares para ambos, especialmente para Alvarado, quien ya había tenido un altercado similar en octubre pasado.
