
Tras su paso por las fuerzas básicas del club Puebla, Espigares debuta en el máximo circuito con la misión de alejar al equipo del fondo de la tabla porcentual. Porque a pesar de una pretemporada estable, donde solo cayeron ante el América, la verdadera prueba comenzará este viernes en el Estadio Jalisco frente al Atlas.
El estratega español Albert Espigares asume las riendas del Club Puebla para el Clausura 2026 con un discurso cargado de optimismo, aunque consciente de que la realidad del torneo suele ser implacable con los procesos recientes de La Franja. Espigares es uno de los tres técnicos que se estrenan en el circuito este semestre (junto a Ramírez en Mazatlán y González en Querétaro). El proyecto cuenta con rostros nuevos para apuntalar la columna vertebral: el defensor chileno Juan Pablo Vargas, el atacante argentino Ignacio Maestro Puch, los mexicanos Eduardo Mustre y Daniel Gutiérrez (portero), además del regreso de Kevin Velasco. Espigares ha calificado el trabajo físico de la fase previa como “satisfactorio”, buscando imprimir una identidad institucional y deportiva que rescate los valores del club, en una plaza donde la paciencia directiva ha sido históricamente escasa desde 2024.
La pretemporada genera esperanza, pero en Puebla los resultados mandan de inmediato. Espigares necesita sumar puntos desde el inicio para evitar que la presión del descenso consuma su proyecto antes de tiempo. La gestión del español enfrenta el desafío de mejorar una ofensiva que fue la cuarta peor del Apertura 2025, registrando apenas 21 goles.