Martín Faz Mora, consejero del Instituto Nacional Electoral, consideró que la exclusión de la revocación de mandato para 2027 dentro del llamado plan B representa un punto positivo pero -en tanto no cambien la fecha de la elección judicial- persiste la complejidad en términos operativos.Tras la aprobación del paquete de reformas electorales, sin incluir ese mecanismo en la próxima jornada, el consejero señaló que la medida contribuye a mejorar la equidad en la contienda, aunque no resuelve las principales complicaciones logísticas.
Persiste la complejidad derivada de la concurrencia de elecciones del Poder Judicial con comicios federales y locales, lo que obligará a instalar casillas diferenciadas, duplicar personal y reforzar la operación en diversas entidades.
