Hay días en los que cocinar no es una obligación, sino una necesidad emocional, preparar algo caliente, sencillo y casero puede convertirse en una forma de volver al cuerpo, de bajar el ritmo y de sentir un poco de estabilidad cuando todo parece desordenado, la cocina, cuando se vive sin prisa, también puede ser un espacio de cuidado.
No hacen falta recetas elaboradas ni ingredientes complicados, los platillos sencillos, hechos con calma, tienen un efecto reconfortante real por ello hoy te comparto esta deliciosa receta.
Ingredientes
- 300 Gramos de queso para gratinar, (Mozzarella, Oaxaca, manchego)
- 9 Laminas para Lasaña
- 1 taza de crema
- 1 Cucharada Orégano
- Sal y Pimienta al gusto
- 300 Gramos jamón de pavo en la minas gruesas
Paso a paso
1.- Comenzamos hidratando las 9 láminas de lasaña. Para ello, las vamos a colocar en una fuente y vertemos sobre ellas agua muy caliente. Las tendremos sumergidas en el agua durante 10 minutos, aunque para que no se peguen unas con otras, las iremos separando de vez en cuando con una pinza o tenedor o luego será muy difícil separarlas. Mientras encendemos el horno a 180°.
2.-Colocamos en la base de la fuente una buena cantidad de crema de leche colocamos por encima las láminas previamente hidratadas cubriendo el fondo de la fuente en mi caso una fuente rectangular de 3 láminas por capa, por encima agregamos el jamón cortado chiquito o en lonchas, el queso y un poco de crema de leche, salpimentar a gusto y espolvorear con orégano cubrir con otra capa de láminas de Lasaña jamón y queso y crema de leche.
3.-Por último agregar la última capa de láminas de lasaña por encima crema de leche y espolvorear con orégano(si desean agregar por encima más queso), llevar al horno aproximadamente 20 minutos o hasta que quede bien gratinado. Cortar en 4 porciones servir y a disfrutar.
