Skip to content

Del taco mexicano al washoku japonés, así es el contraste entre los desayunos en México y Japón

En México, el desayuno suele ser una comida abundante y rápida para iniciar el día, donde no es raro ver opciones como tacos, chilaquiles o tortas antes de salir al trabajo o la escuela. Sin embargo, en otros países como Japón, la primera comida del día responde a una filosofía completamente distinta.

El desayuno tradicional japonés se basa en el concepto del Ichiju Sansai, que significa “una sopa y tres platos”, y busca ofrecer un equilibrio nutricional para comenzar la jornada con energía. Este tipo de alimentación incluye arroz blanco, sopa miso, pescado a la parrilla y pequeñas guarniciones como verduras encurtidas, alga nori o tortilla japonesa, acompañados generalmente de té verde.

El arroz, conocido como gohan, puede servirse solo o con ingredientes como huevo o soja fermentada. La sopa miso, por su parte, varía según la temporada e incorpora elementos como tofu, algas o setas. El pescado, llamado yakizakana, suele prepararse a la parrilla y servirse como uno de los platillos principales.

Esta tradición está vinculada a la filosofía del washoku, reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial, que promueve el uso de ingredientes frescos, de temporada y el respeto por los sabores naturales.

Mientras en México predomina un desayuno más práctico y variado, en Japón se mantiene una estructura más equilibrada y tradicional, lo que refleja las diferencias culturales y gastronómicas entre ambos países al iniciar el día.