La relación entre OpenAI y Microsoft ha pasado por mejores momentos. Y es que cuando comenzó su alianza tecnológica, fue uno de los primeros ejemplos que nos indicaban que todo esto de la IA iba a ir para largo. Y aquí nos encontramos, en un panorama mucho más delicado y potente a partes iguales. No obstante, ahora esa alianza atraviesa uno de sus momentos más tensos, y el culpable tiene nombres y apellidos: OpenAI estaría desarrollando su propia plataforma de alojamiento de código, rivalizando con GitHub, que pertenece a Microsoft. Te contamos todos los detalles.
Por qué importa esto. GitHub es una de las joyas de la corona de Microsoft en el ecosistema tecnológico. Si OpenAI sigue adelante con este proyecto, estaría atacando uno de los negocios más estratégicos de su principal socio e inversor, la misma empresa que ha inyectado miles de millones de dólares en su crecimiento desde 2019. Y es que a lo largo de los últimos dos años, su relación ha pasado de ser simbiótica a ser, en determinados frentes, directamente competitiva.
Qué ha pasado exactamente. Según cuenta The Information, varios ingenieros de OpenAI se habrían hartado de las caídas constantes del servicio de GitHub en los últimos meses. Así que decidieron plantear construir su propia alternativa. Tal y como comparte el medio, el proyecto está aún en fase inicial, por lo que podría tardar meses en ver la luz (si es que llega a hacerlo), pero el medio asegura que ya se baraja la posibilidad de venderlo como producto a los clientes de OpenAI. De momento ninguna compañía lo ha confirmado ni desmentido.
Renegociaciones. La idea loca de levantar su propio GitHub llega en plena renegociación de los términos de esa misma alianza que forjaron hace unos años, un proceso que, según el Wall Street Journal, se ha vuelto extremadamente tenso. Tal y como cuenta el medio, OpenAI quiere reducir la dependencia de Microsoft en computación y distribución, y también está intentando cerrar la adquisición de Windsurf, la startup de IA de la que también echó mano Google para quedarse con buena parte del talento.
El problema: Microsoft tiene acceso a toda la propiedad intelectual de OpenAI bajo el acuerdo vigente, y OpenAI no quiere que eso incluya la compra de Windsurf. Microsoft, por su parte, ofrece su propia herramienta de programación con IA, GitHub Copilot, que compite directamente con lo que OpenAI intenta construir.
Pelea mediática. Según el WSJ, varios ejecutivos de OpenAI han llegado a debatir internamente lo que describen como una “opción nuclear”: acusar públicamente a Microsoft de comportamiento anticompetitivo y buscar una revisión regulatoria federal del contrato. Es decir, llevar la pelea al terreno legal y mediático. Que esa posibilidad esté sobre la mesa dice mucho del nivel al que ha llegado el conflicto.
