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Meta tiene como objetivo fabricar sus propios chips a gran velocidad

Meta no ha tirado la toalla con sus chips MTIA (Meta Training and Inference Accelerators). Y es que aunque no las tenían todas de su parte, dejar de depender de NVIDIA es un caramelo muy jugoso como para sacar conclusiones precipitadas. Por eso mismo, han presentado una hoja de ruta de cuatro nuevos chips con los que la compañía pretende acelerar tanto sus sistemas de recomendación de contenido como sus capacidades de IA generativa. El primer chip ya está operativo; los otros tres llegarán antes de que acabe 2027. Abajo todos los detalles.

Dependencia. Durante años, Meta ha dependido casi por completo de NVIDIA y AMD para alimentar sus centros de datos. El desarrollo de silicio propio es complicado, pero si se consigue, puede ser una apuesta financiera y estratégica muy acertada en los tiempos que corren.

Según declaraciones de su vicepresidente de ingeniería, Yee Jiun Song, diseñar chips propios permite a la compañía “eliminar lo que no necesitamos”, lo que se traduce directamente en una reducción de costes. A eso se suma una mayor independencia frente a posibles variaciones de precio o restricciones de suministro.

Qué es exactamente lo que ha anunciado. Los cuatro nuevos chips son el MTIA 300, 400, 450 y 500. Cada uno tiene un uso distinto:

El MTIA 300 ya está en producción y se destina a entrenar los algoritmos que deciden qué contenido ven los usuarios de Facebook e Instagram.
El MTIA 400 (conocido internamente como Iris) ha completado las pruebas de laboratorio y se encuentra en camino hacia los centros de datos. Meta asegura que ofrece un rendimiento “competitivo con los productos comerciales líderes”, según su comunicado oficial.
El MTIA 450 (Arke) duplicará la memoria de alto ancho de banda respecto al 400 y está previsto para principios de 2027.
El MTIA 500 (Astrid), el más avanzado, llegará a mediados de 2027 e incorporará, según la compañía, mejoras en el procesamiento de datos de baja precisión.
Los chips están fabricados por TSMC, el mayor productor de semiconductores del mundo, y han sido desarrollados en colaboración con Broadcom sobre la arquitectura abierta RISC-V.

El ritmo es lo más llamativo. Lo que resulta inusual no es solo que Meta fabrique sus propios chips, sino la velocidad a la que planea hacerlo. El ciclo habitual en la industria es de uno o dos años entre generaciones. Meta apunta a lanzar nuevas versiones cada seis meses. “El ritmo de evolución de la IA es tan rápido que queremos tener siempre el chip más avanzado disponible en el momento en que lo necesitamos”, contaba Song. Esta cadencia acelerada es posible, según la compañía, gracias a un diseño modular que permite reutilizar componentes entre generaciones.