Mark Zuckerberg quiso ser el Florentino Pérez de la IA. El pasado verano comenzó a fichar galácticos en este segmento y consiguiendo talento a base de soltar pilas de millones de dólares. El más sonado, por supuesto, fue el del niño prodigio de la IA, Alexandr Wang, que se convirtió en líder de su división de “Superinteligencia”. Lo curioso es que los meses pasan y pasan y en Meta no parecen tener absolutamente nada que enseñar. Y eso es muy preocupante.
Retrasos. A pesar de haber invertido miles de millones de dólares en esa reestructuración de la compañía para apostarlo (prácticamente) todo a la IA, tres fuentes internas confirman que Meta tiene muy difícil cumplir los plazos previstos. La carrera por la IA generativa no espera a nadie, y en la sede de la compañía los nervios están a flor de pie porque la hoja de ruta no se está cumpliendo.
Avocado, ¿dónde estás? El nuevo modelo de IA fundacional en el que Meta lleva meses trabajando se ha bautizado internamente como Avocado, pero de momento no está dando la talla, algo que nos recuerda lo que pasó con Llama 4. Las pruebas internas revelan que aunque logra superar al citado Llama 4 y al antiguo Gemini 2.5, se queda corto frente a Gemini 3.0 (y por supuesto, al reciente Gemini 3.1).
Paciencia. Salir con un modelo que ya de primeras es claramente peor que sus rivales no tiene sentido, así que en Meta han decido esperar y retrasar el lanzamiento de su modelo. Se espera que Avocado llegue al mercado en mayo como muy pronto.
Y mientras, Gemini. La situación es tan crítica que según esas fuentes los líderes de la división de IA están planteándose algo impensable: pagar una licencia a Google para poder usar Gemini en sus propios produtos, algo que por ejemplo hará Apple en Siri. Esa sería señal clara de que por ahora ese modelo propio no es lo suficientemente capaz para alimentar las funciones de IA de WhatsApp, Instagram y Threads..
Dinero no equivale a velocidad. La empresa ha gastado miles de millones de dólares en investigadores de IA, y se ha comprometido a invertir 600.000 millones de dólares en la construción de centros de datos de IA. En enero Meta proyectó un capex de 135.000 millones de dólares dedicado casi en su totalidad a estos proyectos, casi el doble de los 72.000 millones de dólares que gastó el año pasado. A pesar de dichas inversiones, la empresa está de momento desaparecida de un ámbito en el que sus competidoras no paran de avanzar.
