Cada vez estamos más solos y eso es un problema, pero tranquilos que la IA ha llegado para salvarnos. Mark Zuckerberg cree que los amigos IA pueden llenar ese vacío. En Corea del Sur están enviando robots IA a personas mayores para que les hagan compañía y en Nueva York también lo están probando. Nuevos estudios apuntan a que es una pésima idea.
El estudio. Fue realizado por la Universidad de British Columbia sobre una muestra de 300 estudiantes de primer año. El líder del estudio cuenta a en 404media que es un momento muy vulnerable porque a menudo los estudiantes están lejos de su familia y no conocen a nadie.
Los estudiantes fueron divididos en tres grupos: el primero chatearía con un chatbot IA, el segundo chatearía con otro estudiante desconocido y el tercero, el grupo control, tendría que escribir un diario. Las normas eran que debían escribir al menos un mensaje al día y completar varias encuestas diarias, incluida la escala de soledad de UCLA. El chatbot estaba basado en ChatGPT-4o, el modelo conocido por ser más empático y cercano y cuya retirada generó críticas precisamente entre quienes buscan conexiones emocionales con una IA.
Los resultados. Los participantes que hablaron con otro compañero mostraron niveles más bajos de soledad, mientras que los otros dos grupos (chatbot IA y diario) no mostraron cambios. Sí que vieron una disminución de ánimo negativo al chatear con la IA, lo que sugiere que ofrece un alivio momentáneo, pero no consigue un efecto duradero. El 33% de estudiantes del primer grupo siguió hablando con su compañero después del experimento, mientras que sólo el 14% siguió hablando con el chatbot.
Hay más. La Universidad de British Columbia realizó otro estudio con una muestra de 2.000 adultos a lo largo de un año completo. Se vio que las personas que se sienten más solas tienden más a incrementar el uso de chatbots para tratar de llenar ese vacío. Sin embargo, a la larga el efecto de aislamiento emocional aumenta todavía más. Según uno de los autores, “sugiere un bucle de retroalimentación negativa” y los compara con “comida basura social”, es decir, que llena pero no nutre.
