En 2026, no vamos a descubrir a Marcos Llorente. No solo porque sea un viejo conocido de la conversación pública española: centrocampista del Atlético de Madrid, instagramer con más de dos millones de seguidores y propietario de una enorme cantidad de ideas pseudocientíficas (y, sobre todo, muy peligrosas) sobre temas de salud.
Sino porque ya se encargan los grandes grupos mediáticos de que no pase desapercibido. Anoche, en el Hormiguero, volvió a repetir palabra por palabra su discurso habitual contra la crema solar. Es verdad que Pablo Motos lo confrontó con datos de la Academia Española de Dermatología, pero Llorente se zafó sin problema cuestionando los estudios y sosteniendo que “muchos dermatólogos y profesionales de la salud defienden este estilo de vida. Simplemente es tener una relación con el sol coherente”.
Esto, por supuesto, es mentira. Pero hablamos de un tema serio y, por eso mismo, merece la pena volver sobre él.
¿Una relación “coherente” con el sol? Por un lado, la Skin Cancer Foundation estima que el 86% de los melanomas y el 90% de los otros cánceres de piel se asocian a radiación UV. Por el otro lado, la AEDV sostiene que “una parte significativa del daño solar se acumula antes de los 20 años”. En este sentido, tener a futbolistas estrellas de TikTok defendiendo que la protección química es inútil es extremadamente peligroso.
Sobre todo, porque no es (ni mucho menos) la primera vez que lo defiende. Y no hay que olvidar que, cada año, mueren más de mil personas por melanoma cutáneo.
Una idea errónea, pero muy extendida. Porque no hay que olvidar que , como nos explicaba José María Ricart, dermatólogo y director médico del Instituto Médico Ricart (IMR), “muchas personas aún creen en la idea del ‘bronceado saludable’, cuando en realidad se trata de una señal de daño cutáneo”.
A veces tenemos la sensación de que tomar el sol sin protección es poco más que un simple descuido; pero no: se trata de una práctica que acelera el envejecimiento cutáneo y eleva el riesgo de cáncer de piel.
