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El papel del pistacho en la guerra

Desde que el 28 de febrero Estados Unidos e Israel golpearon Irán, desatando una guerra que se ha prolongado más de un mes y pende ahora de una frágil tregua, el mundo ha estado pendiente de los vaivenes en la cotización del petróleo y el tráfico de mercancías como la urea o el helio. Lógico Su flujo se ha visto muy dañado por el cierre del estrecho de Ormuz y de ellas dependen sectores tan importantes como el transporte, la agricultura o la industria tecnológica.
Hay sin embargo otra mercancía que ha acaparado muchos menos titulares y se ve igual de afectada (puede que incluso más) por la guerra: el pistacho.

El oro verde. Ningún mercado se mantiene inmune al paso del tiempo, pero pocos han cambiado tanto durante el último medio siglo como el del pistacho. Si nos remontamos a los años 60, incluso a los 70, hablar del mercado mundial del pistacho era hablar básicamente de Irán. El país dominaba el comercio global, situándose muy por encima de rivales como Estados Unidos o Turquía.

Hoy la foto es distinta.

¿Tanto ha cambiado? Llega con ver el gráfico de arriba. Según el Departamento Estadounidense de Agricultura (USDA) durante la temporada 2025/2026 EEUU afianzará su liderazgo global con 712.700 toneladas métricas, el 65% de la producción total. Irán se lleva el 18% del pastel, seguida no tan de lejos por Turquía (11%). No son cifras coyunturales, sino la nueva realidad.

Aunque el del pistacho es un negocio marcado por los patrones cíclicos de su producción, su foto a nivel global apenas ha variado en la última década: domina USA, seguida de Irán y Turquía, que en ocasiones han llegado a intercambiarse la segunda y tercera posición. A distancia, los sigue Siria y la UE, España incluida.

Es mercado… y política. Que Irán haya perdido su liderazgo global a favor de EEUU tiene poco de casual. Tampoco se explica solo por razones de producción o pura economía. Como recordaba hace poco el analista Justin Fox en Bloomberg, en realidad las autoridades estadounidenses no empezaron a apostar por la producción de pistacho en California hasta mediados del siglo pasado.

Las plantaciones como tal no llegaron hasta finales de la década de 1960 y la primera cosecha comercial con cierto alcance se recolectó en 1976. En el devenir del mercado mundial del pistacho han influido sin embargo tanto las decisiones geoestratégicas tomadas en Washington como el trabajo de los agricultores pistacheros del Valle de San Joaquín, en el estado de California.