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China lanza ambicioso proyecto espacial

Cuando decimos que China le pisa los talones a la NASA en su carrera espacial no bromeamos. No se trata solo de las misiones a la Luna o la puesta en marcha de su propia estación espacial. El país asiático ha sido capaz de recuperar uno de los sueños frustrados de la NASA: crear un robot que ensambla grandes construcciones directamente en el espacio.

Una araña espacial. China ha replicado y mejorado el SpiderFab, un robot ideado por la NASA para tejer estructuras con hilo de fibra de carbono, directamente en condiciones de microgravedad. Dicho a muy grosso modo, es una especie de impresora 3D espacial que se comporta como una araña. De momento se ha tejido una antena en un laboratorio terrestre, por lo que sería necesario comprobar si se es igual de viable en el espacio. No obstante, los resultados han sido muy prometedores y, además, han superado varias de las trabas con las que se encontró la NASA en su momento.

Obstáculos superados. La idea de SpiderFab fue de la NASA, aunque el proyecto se puso en marcha junto a la compañía Tethers Unlimited. A pesar de que en inicio parecía que todo iba bien, durante el proceso se encontraron con dos obstáculos tan grandes que el proyecto se terminó archivando. Estos estaban relacionados con el encaje de las piezas en el espacio y con la resistencia de las estructuras. Por eso, China ha añadido algunos cambios al proceso.

Para empezar, utilizan carretes con compuestos de fibra de carbono, en vez de fibra de carbono pura. Estos compuestos más complejos son más resistentes, pero también ligeros. Ideales para estructuras espaciales. Por otro lado, el robot fabrica juntas de ensamblaje para que las piezas se puedan encajar sin necesidad de tornillos o pegamento. En los casos más extremos, si es necesario, se podría recurrir a la fusión mediante rayos láser.

Un robot muy necesario. En realidad, el uso de un robot como SpiderFab es muy necesario para poder seguir avanzando en la carrera espacial. Las naves espaciales tienen un límite de carga que no se puede superar, tanto por una simple cuestión de espacio como por la inversión necesaria en combustible.

Con respecto al espacio, a veces se recurre a poner en órbita las estructuras necesarias muy bien plegadas, para luego abrirlas en su destino o incluso por el camino. Es justamente lo que se hizo con los espejos del Telescopio Espacial James Webb. Sin embargo, esto no es siempre viable. Por eso es tan útil recurrir a estrategias como este robot, capaz de tejer antenas o placas solares como si fuese una araña manipulando seda.