La ingeniería mecatrónica puede convertirse en una herramienta para atender desafíos en sectores como la agricultura, el medio ambiente y la movilidad eléctrica. Así lo señaló Juan José Martínez Nolasco, investigador del Departamento de Ingeniería Mecatrónica de Celaya, Guanajuato, quien destacó la importancia de acercar esta disciplina a las nuevas generaciones de Chiapas.
El académico explicó que, aunque la mecatrónica todavía tiene un desarrollo limitado en la entidad, su campo de aplicación es amplio y seguirá cobrando relevancia conforme aumente el uso de vehículos eléctricos, cuya fabricación, diseño, mantenimiento y consumo de energía requieren conocimientos especializados. También destacó que estos profesionales pueden desarrollar equipos tecnológicos con recursos accesibles para acercar soluciones a pequeños productores agrícolas.
En materia del campo, Martínez Nolasco compartió que actualmente trabajan en colaboración con un instituto en Chiapas con el enfoque de agricultura regenerativa, para mejorar las condiciones del suelo. Explicó que esta propuesta busca fomentar prácticas que incrementen la materia orgánica, favorezcan la retención de humedad y permitan aprovechar mejor el agua, especialmente ante los problemas de sequía y el encarecimiento de los insumos agrícolas.
De la misma manera, Martínez Nolasco, consideró que los encuentros académicos y tecnológicos permiten conectar las necesidades de distintas regiones y generar proyectos conjuntos. Señaló que la colaboración entre instituciones de Guanajuato y Chiapas puede abrir oportunidades para que estudiantes e investigadores desarrollen soluciones que beneficien a los agricultores y a la sociedad, con un impacto que pueda extenderse a nivel nacional.

