Recibir transferencias electrónicas por cantidades elevadas no significa necesariamente que debas pagar impuestos al Servicio de Administración Tributaria, ya que no existe un monto límite general que determine el cobro del ISR.
De acuerdo con la Ley del Impuesto Sobre la Renta, lo que determina si debes pagar impuestos es el origen del dinero. Por ejemplo, los recursos obtenidos por servicios profesionales, actividades empresariales o el pago de un trabajo sí pueden generar obligaciones fiscales.
En cambio, los traspasos entre cuentas propias no representan nuevos ingresos. También existen donativos y préstamos que tienen un tratamiento fiscal específico.
Una de las dudas más frecuentes gira en torno a los 15 mil pesos, pero esta cantidad corresponde a depósitos en efectivo que las instituciones financieras deben reportar al SAT, no a transferencias electrónicas.
Además, la autoridad puede investigar posibles discrepancias fiscales cuando los gastos y movimientos bancarios de una persona superan los ingresos que declaró.
En estos casos, el contribuyente tiene 20 días para justificar el origen de los recursos y presentar las pruebas correspondientes.
