Arizona, Estados Unidos, enfrenta las consecuencias de intensas tormentas que dejaron en apenas tres días una cantidad de lluvia equivalente a dos meses en algunas regiones, provocando inundaciones, daños en carreteras y evacuaciones.
Entre el 30 de octubre y el 1 de noviembre, algunas zonas acumularon más de 18 centímetros de precipitación, de acuerdo con registros preliminares del Servicio Meteorológico Nacional estadounidense.
Ante las afectaciones, la gobernadora de Arizona, Katie Hobbs, declaró estado de emergencia el pasado 2 de noviembre y destinó 200 mil dólares para apoyar a las comunidades afectadas.
Pero las lluvias podrían no terminar aquí. El fenómeno de El Niño aumenta las probabilidades de que el suroeste de Estados Unidos registre un invierno más húmedo de lo habitual, con mayores precipitaciones entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.
Sin embargo, especialistas advierten que esto no garantiza lluvias extraordinarias en todas las localidades.
Las autoridades mantienen las recomendaciones de prevención y piden a la población evitar cruzar calles inundadas y cauces de agua ante el riesgo de nuevas inundaciones.

