En el país, el mercado de las botanas saladas comerciales es considerado uno de los más grandes de la industria alimentaria, con un valor estimado de 357 mil millones de pesos y proyecciones de un crecimiento sostenido de más del 5 por ciento, de acuerdo con el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO). Esto a pesar de que en muchos casos superan las cantidades de sodio de consumo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirmó.
Estas frituras, destacó, resultan atractivas y adictivas para los consumidores, ya que utilizan condimentos con exceso de sodio, así como ingredientes artificiales para intensificar, realzar o modificar sabores, que además segregan serotonina, dopamina y otros neurotransmisores que activan la sensación de placer y felicidad.
Indicó que se estima que el 98 por ciento de los hogares compra dichas botanas, aproximadamente, 30 veces al año, y el 37.3 por ciento de los consumidores gasta de 13 a 69 pesos en una sola adquisición de estos productos, los cuales se ingieren, principalmente, en horarios vespertinos dentro de casa, de acuerdo a un análisis publicado en el sitio especializado Meraki Color.
Sin embargo, LabDO resaltó que las cantidades de sodio reportadas en los diferentes tipos de botanas van desde los 164 a los 2 mil 828 miligramos (mg) por cada 100 gramos de producto, superando, en muchos casos, el consumo recomendado por la OMS, de 2 mil mg al día.
“En la mayoría de países se rebasa lo sugerido por el organismo y México no es la excepción: en promedio, entre el 60 y 80 por ciento de la población excede esa ingesta”, dijo.