La Organización de las Naciones Unidas (ONU) llamó a los gobiernos y organismos internacionales a prepararse con anticipación ante la posible llegada de un episodio de El Niño de una intensidad excepcional, que podría provocar alteraciones importantes en las temperaturas y los patrones de lluvia a escala global.
Durante una reunión en Ginebra, la secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Celeste Saulo, advirtió que el fenómeno podría alcanzar niveles de hasta 3.8 grados por encima de la media, una magnitud que, de concretarse, estaría fuera de los rangos habituales de seguimiento meteorológico.
La preocupación se centra en los efectos que podría generar sobre distintas regiones del planeta, debido a que El Niño suele modificar los patrones de precipitación y temperatura. Esto podría traducirse en un incremento de las condiciones favorables para sequías e inundaciones, con impactos particularmente fuertes en comunidades que ya enfrentan condiciones de vulnerabilidad.
El jefe de operaciones humanitarias de la ONU, Tom Fletcher, señaló que América Latina, África oriental y austral, Asia y los países de la región del Pacífico se encuentran entre las zonas que podrían resentir con mayor fuerza sus consecuencias.
Ante este escenario, la ONU informó que ya fueron destinados más de 50 millones de dólares mediante el Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia, administrado por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), para respaldar a once países considerados entre los más expuestos.
Entre las naciones contempladas se encuentran Chad, El Salvador, Etiopía, Somalia y Sudán del Sur, donde los recursos buscan fortalecer la capacidad de respuesta frente a posibles emergencias relacionadas con el clima.
La ONU insistió en que la preparación debe comenzar antes de que ocurran los impactos. Por ello, pidió a gobiernos, bancos de desarrollo e instituciones financieras acelerar la liberación de recursos destinados a prevención y respuesta, con el objetivo de reducir las pérdidas humanas y materiales.
El llamado de Naciones Unidas se produce ante un escenario en el que los fenómenos climáticos extremos representan una amenaza creciente, particularmente para las poblaciones que cuentan con menos recursos para enfrentar sequías, inundaciones y otros eventos asociados con las variaciones del clima.

