Ante el inminente escenario en el que la temperatura global superará los 1.5 grados centígrados (°C) por encima de los niveles preindustriales, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advirtió que se necesitan recortes de al menos 45 por ciento en las emisiones de gases de efecto invernadero para 2035, a fin de minimizar la magnitud del calentamiento.
Sin embargo, con las políticas actuales y las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), sólo se lograría una reducción de entre 11 y 15 por ciento, por lo que llamó a los Estados miembros a implementar medidas con efectos rápidos y sostenidos.
“Incluso en el escenario más optimista donde se cumplen todas las NDC más los objetivos adicionales de cero emisiones netas, el calentamiento global se limitaría a sólo 2.1 °C en este siglo”, apuntó.
Con las medidas adecuadas, se espera que el aumento de la temperatura global vuelva a situarse en 1.5 °C o menos para 2100, con una probabilidad de alrededor de 50 por ciento.
En el Informe sobre la brecha de emisiones 2026, el organismo consideró que este escenario implicaría la necesidad de retirar de la atmósfera y almacenar permanentemente aproximadamente 320 gigatoneladas de dióxido de carbono, cantidad equivalente a las emisiones globales de este gas durante alrededor de ocho años, tomando como referencia las de 2024.
Sin embargo, los desafíos socioeconómicos y tecnológicos hacen que las posibilidades de alcanzar esta meta sean inciertas.