La Organización de las Naciones Unidas lanzó una alerta ante la posibilidad de que El Niño alcance una intensidad excepcional, con temperaturas en la superficie del Pacífico ecuatorial de hasta 3.8 grados Celsius por encima del promedio.
De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, el fenómeno podría llegar a su máxima intensidad hacia finales de 2026 y provocar cambios importantes en las lluvias, aumentando el riesgo de sequías, inundaciones y otros eventos extremos en distintas regiones del planeta.
América Latina, África y Asia se encuentran entre las zonas que podrían enfrentar mayores consecuencias, con afectaciones a la agricultura, el acceso al agua y la seguridad alimentaria.
Ante este escenario, la ONU anunció la movilización de más de 50 millones de dólares para apoyar a 11 países vulnerables y pidió a los gobiernos actuar de manera anticipada para reducir los daños humanitarios.
Aunque El Niño es un fenómeno natural, las autoridades advierten que sus efectos podrían agravarse por el cambio climático. Por ello, insisten en que la prevención y la coordinación internacional serán fundamentales para proteger a las poblaciones en riesgo.
