El entusiasmo por alcanzar la independencia financiera ha llevado a muchos jóvenes a abrir sus propios negocios; sin embargo, la falta de planeación, capacitación y conocimiento del mercado puede convertir ese sueño en una experiencia frustrante. Así lo señaló un especialista, al advertir que algunos establecimientos tienen una vida comercial muy corta y terminan cerrando después de invertir ahorros, tiempo y esfuerzo.
El entrevistado explicó que, en zonas comerciales de Tuxtla Gutiérrez, es frecuente observar locales que cambian de giro en periodos reducidos, incluso cuando cuentan con ubicaciones aparentemente favorables. También cuestionó la dependencia de algunos emprendedores de las compras de apoyo que surgen en redes sociales cuando anuncian que están a punto de cerrar, pues consideró que este impulso solidario no sustituye una estrategia de negocio sostenible.
Como ejemplo, destacó el modelo de las franquicias, que suelen operar con estudios de mercado, manuales, capacitación, cadenas de suministro y procesos definidos. A su juicio, estos elementos ayudan a reducir la improvisación y muestran la importancia de analizar la viabilidad de un proyecto antes de invertir.
A su vez, hizo un llamado a las juventudes chiapanecas a invertir en capacitación y aprender herramientas como el análisis FODA, la investigación de mercado, el registro de marca y el cumplimiento de normas comerciales. También destacó el potencial de los productos de Chiapas para llegar a mercados más amplios, siempre que exista una estrategia para posicionarlos.

