El presidente del Colegio de Abogados de Inmigración y Derechos Humanos de México, José Gildardo Galdamez Peregrino, alertó sobre la llegada de cientos de migrantes deportados cada semana desde Estados Unidos al Aeropuerto Internacional de Tapachula, situación que calificó como alarmante para la ciudad.
El litigante explicó que, de acuerdo a los casos que ha documentado y entrevistado, la mayoría de las personas que están arribando en vuelos de deportación serían personas en situación de calle, con problemas de drogadicción.
José Gildardo Galdámez Peregrino / Pdte. Colegio de Abogados de Inmigración “Nosotros detectamos que los migrantes que están llegando por cientos cada semana en aviones de Estados Unidos, la gran mayoría los están dejando aquí en Tapachula. La mayoría son gente que recogen en la calle, en situación de calle”.

Señaló que Tapachula, junto con Tabasco y Veracruz, se ha convertido en uno de los principales puntos de recepción de estos vuelos, y aseguró que muchos de los deportados terminan viviendo en la calle, recolectando fierro y latas para subsistir.
“Chiapas es la estación migratoria más grande de México y ahora con la llegada de los migrantes que están trayendo deportados de Estados Unidos, se duplicó el problema. Nuestras autoridades deberían poner el dedo en el renglón”.

Galdamez Peregrino hizo un llamado al Gobierno Federal, al Instituto Nacional de Migración y a la Secretaría de Gobernación para revisar los tratados internacionales que permiten este tipo de deportaciones, y ex reclusos de penitenciarías estadounidenses que purgaban condenas y que ahora se encuentran varados en la frontera sur sin redes familiares.
“Yo he entrevistado a varios y me han dicho de dónde vienes, pues yo estaba en la cárcel, una penitenciaría de Estados Unidos, de repente me dijeron te vas. Me suben al avión y me traen para acá y aquí estoy”.
Pidió a la clase política local y estatal intervenir para poner límites y encontrar soluciones ante el impacto social. Advirtió que esta situación se suma a la crisis migratoria existente, donde Tapachula ya es considerada la estación migratoria más grande de México por los trámites lentos y la llegada de caravanas, por lo que el arribo de deportados estaría duplicando el problema y generando un incremento en robos y asaltos en la ciudad.
