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Preocupa a productores de cempasúchil la escasez de flor por falta de agua en Rivera Las Flechas.

Lejos quedaron las postales de sembradíos teñidos de naranja y amarillo por la abundante cosecha de cempasúchil, conocida entre los ribereños como nulibe. Este año, la escasez de agua ha puesto en aprietos a los productores y campesinos, quienes ven con preocupación cómo sus flores no logran desarrollarse por completo y otras terminan marchitándose antes de llegar a la venta.
Para Raquel, quien lleva alrededor de 40 años dedicado a esta actividad, la situación representa una de las temporadas más difíciles que recuerda, pues las lluvias solían acompañar buena parte del ciclo de cultivo.
La flor de cempasúchil es mucho más que una cosecha: representa una tradición familiar y una fuente de ingresos que cada año cobra importancia con la llegada de las celebraciones de Todos Santos y el Día de Muertos. Sin embargo, la baja producción amenaza con reducir las ganancias de quienes dependen de su venta.
Algunos campesinos han optado por sembrar menos superficie de flores y destinar parte de sus terrenos a otros cultivos, como maíz y calabaza, en busca de alternativas para sostener la economía familiar frente a las condiciones cada vez más difíciles del campo.
Mientras las familias comienzan a prepararse para colocar ofrendas en honor a sus seres queridos, detrás de cada ramo de cempasúchil hay meses de trabajo, inversión y esperanza que hoy se encuentran en riesgo. La flor que perfuma los altares mexicanos enfrenta una temporada crítica, y con ella, cientos de familias campesinas luchan por mantener viva una tradición que florece cada año, incluso cuando la tierra deja de darles lo necesario.