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Locatario chiapaneco crea esculturas alusivas al día de muertos; una tradición que por años ha realizado y que no deja morir

Los pasillos del Mercado San Juan, en Tuxtla Gutiérrez, se llenan de color y tradición con la exhibición de catrinas, catrines, panes, cráneos y calabazas elaborados artesanalmente por Roque Méndez, locatario de este lugar. Por séptimo año consecutivo, el comerciante impulsa esta iniciativa con la que busca preservar las costumbres mexicanas relacionadas con el Día de Muertos y ofrecer a los visitantes una experiencia cultural durante esta temporada.

Aunque esta actividad comenzó como un pasatiempo para Don Roque, con el paso del tiempo se convirtió en una forma de contribuir a la conservación de las tradiciones y promover el comercio local. Cada año procura crear piezas diferentes y mejorar sus acabados; actualmente, cuenta con alrededor de 10 catrinas y catrines en su colección personal.

Son alrededor de entre 15 y 20 días de trabajo, los que se lleva este chiapaneco en crear cada una de estas piezas, debido al proceso artesanal que implica moldear y dar acabado a cada una de ellas. Los personajes están hechos con materiales reciclables, principalmente periódico y engrudo.

Méndez, relató que este trabajo comienza a realizarlo desde el mes de marzo y combina esta actividad con sus labores en el área de carnicerías, donde trabaja junto a sus padres. Por lo que invitó a la ciudadanía en general en tomarse fotografías con las figuras y apoyar a los comerciantes locales.