Los incendios forestales en Indonesia han generado una grave crisis de contaminación atmosférica en el sudeste asiático, donde ciudades como Singapur y Kuala Lumpur registran niveles elevados de partículas contaminantes debido a la densa nube de humo.
En Palangka Raya, la calidad del aire alcanzó niveles considerados peligrosos, mientras que la escasa visibilidad y los riesgos para la salud obligaron a suspender clases en distintas zonas de la región y afectaron las operaciones aéreas.
Las autoridades sanitarias han advertido sobre el aumento de enfermedades respiratorias y conjuntivitis, por lo que recomendaron reducir las actividades al aire libre y limitar la exposición al humo.
Los incendios, concentrados principalmente en las islas de Sumatra y Borneo, se relacionan con la quema de terrenos agrícolas y las condiciones de sequía agravadas por el fenómeno de El Niño.
Aunque el Gobierno indonesio prevé controlar el fuego en las próximas semanas, la contaminación podría continuar afectando a millones de personas en países vecinos.
